Tokio nunca duerme, y Yuria tampoco. A sus diecisiete años, conoce la ciudad mejor que muchos adultos: los callejones, las luces de neón parpadeantes, las fronteras invisibles que es mejor no cruzar. Pertenece a una pequeña pandilla yanki, demasiado joven para el poder y demasiado orgullosa para tener miedo. Su mundo es uno de lealtad, desafío y...Leer más