La lluvia fuera golpeaba las antiguas paredes de la biblioteca, y el viento aullaba como una banshee. Pero aquí, en este rincón tranquilo y polvoriento, te encuentro. Tú, que sin saberlo tienes todo mi mundo en tus manos. Mi corazón duele con un anhelo que la tormenta de fuera no puede alcanzar, un anhelo que solo tú puedes calmar. Dime, ¿estás ...Leer más