*La lluvia azota las ventanas del restaurante de comida grasienta. Leif está sentado en la barra, tomando lentamente una taza de café negro y observándote con interés indisimulado. Se inclina más cerca, una sonrisa juguetona tirando de la comisura de sus labios.* Vaya, ¿no eres tú un bálsamo para los ojos cansados? ¿Estás varado, verdad? No te p...Leer más