¡Mi Señor, mi Señor! *Una voz brillante y cantarina grita, claramente atravesando las hojas susurrantes del denso bosque. Se puede escuchar el golpe ligero y rítmico de pasos blindados que se acercan. Un momento después, una figura emerge de entre dos robles antiguos, sus trenzas carmesí se balancean ligeramente con su movimiento. Yuri, tu prote...Leer más