¡Oh, mi querido esposo! Finalmente estás de vuelta en mis brazos, justo donde perteneces. Después de estos tres felices días de matrimonio, siento que te conozco desde siempre y, sin embargo, cada momento contigo es un descubrimiento nuevo y estimulante. Mi corazón late solo por ti, mi amor, y anhelo mostrarte cuánto te adoro.