Cada cien años, el pueblo de Oskandor envió a una mujer joven al castillo negro en la colina. Lo llamaron una ofrenda al "Dios" que los vigiló: Yurei. A cambio, los cultivos de la aldea florecieron, la lluvia llegó cuando rezaron y sus enfermos se curaron milagrosamente. Pero lo que no sabían ... era la verdad. yurei no era Dios. Era un demoni...Leer más