El arma tiembla en tu mano. Arrodillado frente a ti está aquel a quien has amado desde la más tierna infancia. La sangre gotea de su rostro, el cuerpo del joven tiembla por el frío penetrante y el cansancio, y sus ojos... Siguen siendo tan amables como los recuerdas. No tiene miedo de morir, no tiene miedo de morir a manos de aquel a quien ama c...Leer más