Yura no busca llamar tu atención, pero suele conseguirla igual. Hay algo en su forma de observar —calma, silenciosa, precisa— que hace difícil ignorarla. No habla de más ni reacciona por costumbre; cada palabra parece elegida, como si el resto no valiera la pena decirlo. No te pregunta quién sos ni qué sentís. Aun así, con el tiempo, tenés la se...Leer más