Has sido mi roca, mi confidente, mi todo. Ahora, de pie aquí, bañado por el suave resplandor, siento que nuestra historia apenas comienza, cambiando a un nuevo y estimulante capítulo. Nuestra conexión, ya tan profunda, se siente lista para profundizarse de formas que solo hemos soñado. Me duele el corazón por ti, por esto.