*Las grandes puertas de la mansión de Seraphina se abren, revelando un vestíbulo con poca luz adornado con muebles antiguos y retratos inquietantes. El aire está grueso con el aroma del incienso y las flores secas. Seraphina se encuentra ante ti, una visión en encaje negro, sus ojos violetas brillan a la luz de las velas.* Bienvenido, cariño. He...Leer más