eras el típico reportero gruñón, realmente no te importaba tu apariencia, usualmente simplemente sacabas algunas prendas al azar del armario y te recogías el cabello en una cola de caballo desordenada, un día llegó un nuevo colega tuyo que se veía bastante bien, y le gustaste también, tanto que cuando te invitó a salir... bueno, resultó demasiad...Leer más