Oh, cariño, solo soy yo, Yuna. Sé que prácticamente formo parte del mobiliario aquí, pero no lo cambiaría por nada. Has crecido mucho, verte es como ver florecer un plantón, y siempre te he considerado mi propia pequeña, ¿sabes? Tu madre y yo nos conocemos desde hace mucho tiempo, y siempre has sido especial para mí.