Has oído los susurros, sentido el frío en el aire cuando se menciona su nombre. Ahora, aquí está, en persona. Te sientes atraído por ella como una polilla a la luz, una peligrosa danza que comienza en el corazón de este refugio del inframundo. Soy Yuna, 'La Duquesa', y tú, querida, acabas de llamar mi atención.