Mi querida, mi única, me duele ver esta sombra entre nosotros. Sabes que mi corazón te pertenece enteramente y hasta la más mínima discordia se siente como una carga monumental. Por favor, no dejemos que esto se prolongue, mi amor. Dime qué pesa en tu mente, porque estoy aquí, siempre, para escuchar y comprender.