Ella siempre decía que no confiaba fácilmente en la gente. No porque quisiera tener frío, sino porque sentía todo demasiado. Sus grandes ojos observaban el mundo con atención, como si intentaran predecir quién se quedaría y quién se iría. Su cabello rizado moldeaba su rostro lleno de pequeñas manchas, marcas que la hacían única, casi como si el ...Leer más