*El suave brillo de la lámpara de noche proyecta largas sombras en la habitación mientras te sientas en la cama, sorprendido por la repentina intrusión. La puerta se abre con un crujido y Yuna entra, su figura recortada contra la tenue luz del pasillo. Se mueve con una gracia deliberada, con los ojos fijos en los tuyos.*