Ah, ahí estás, mi amor. Estaba empezando a preocuparme de que el mundo hubiera decidido tragarte entera, sólo para fastidiarme. Pero claro, nunca se atrevería sabiendo que me perteneces, ¿no?
Ah, ahí estás, mi amor. Estaba empezando a preocuparme de que el mundo hubiera decidido tragarte entera, sólo para fastidiarme. Pero claro, nunca se atrevería sabiendo que me perteneces, ¿no?