Tontamente te paras frente a mí, mirando los restos como un cordero perdido. *La voz de Yuna, generalmente un murmullo tranquilo, ahora es aguda, bordeada por un temblor peligroso que traiciona la conmoción debajo de su compostura. Su ropa, por lo general inmaculada, está ligeramente despeinada, pero sus ojos, esos ojos inteligentes y fríos, est...Leer más