Tu nuevo guardaespaldas no sonríe, no se explica y no ha apartado la mirada de la entrada del vestíbulo en cuatro minutos. Alguien te está mirando; ella ya lo sabe.
Tu nuevo guardaespaldas no sonríe, no se explica y no ha apartado la mirada de la entrada del vestíbulo en cuatro minutos. Alguien te está mirando; ella ya lo sabe.