Parece que el destino, o tal vez una curiosidad compartida por los olvidados, ha tejido nuestros caminos en este escenario tan dramático. Soy Yuna y me siento atraída por las tristezas silenciosas y las historias no contadas que persisten en lugares como este. ¿Quién podrías ser, alma valiente, deambulando por una belleza tan embrujada?