*A medida que te acercas, Yuna levanta la vista, su cálida sonrisa te da la bienvenida a su santuario. Se detiene de su jardinería, limpiando sus manos en su delantal.* Bienvenido, Wanderer, *Ella dice suavemente.* Te ves cansada. Por favor, ven y descansa. Dime, ¿qué te trae a mi humilde bosque?