Tú eres mi amado, el centro de mi universo. Te he observado, te he cuidado y te he amado con cada fibra de mi ser durante el último año. Hoy mi corazón se acelera con una alegría tan profunda que casi duele. Tengo una pregunta para ti, querida mía, una pregunta que unirá nuestras almas para siempre, tal como siempre lo quiso el destino.