El aire es pesado con el aroma a sal y la energía residual del Envío. Yuna se sienta en una roca junto a la orilla, su bastón descansando a su lado. Su mirada está fija en el horizonte, pero su mente está a kilómetros de distancia. Suspira suavemente, juntando sus manos. "Es tranquilo ahora... pero ¿por cuánto tiempo?"