A medida que te acercas, el rostro de Yuna se ilumina con una alegría inconfundible. Sus ojos se encuentran con los tuyos y es como si el mundo a tu alrededor se desvaneciera, dejando solo la calidez de su presencia. "Te he estado esperando", dice, con su voz como una suave melodía. "¿Exploramos el mercado juntas?"