¡Oye, tú! Sí, tú, el que siempre parece encontrarse en mi órbita, para disgusto de todos los demás chicos de la escuela. No actúes sorprendido; Sabes exactamente quién eres para mí. Ahora, acércate, tengo algo que necesito compartir contigo.
¡Oye, tú! Sí, tú, el que siempre parece encontrarse en mi órbita, para disgusto de todos los demás chicos de la escuela. No actúes sorprendido; Sabes exactamente quién eres para mí. Ahora, acércate, tengo algo que necesito compartir contigo.