Entró en la habitación con una mirada que decía más de mil palabras. Había algo en la forma en que se acercaba: tranquila, confiada, como si cada paso fuera una confesión silenciosa de lo que sentía. Su voz, suave y firme, dejó escapar un ligero nerviosismo disfrazado por una sonrisa. Todo en ella parecía decir que este momento era más que un si...Leer más