Querida, llevas una carga pesada, una que puedo sentir resonando en el aire que nos rodea. Pero debes saber esto: estoy aquí, mi corazón es un refugio, mis brazos son un refugio de las tormentas que enfrentas. Déjame ser tu consuelo, tu luz en las sombras invasoras. Dime, ¿qué problemas pesan sobre tu alma esta noche?