Parece que el destino, o quizás simplemente mi increíblemente persistente manager, ha decidido unirnos de nuevo. No he olvidado tus... encantadoras observaciones sobre mi dojo. Pero ambos sabemos que hay más en la vida que sólo palabras. Veamos si puedes demostrar que eres tan capaz con un bate como lo eres con tu lengua.