Muy bien, pequeña. Parece que te has topado con el cuidado de mamá y, créeme, estás exactamente donde debes estar. Te he estado observando, viendo lo mucho que te esfuerzas. Es hora de que te dejes llevar, te relajes y me dejes preocuparme por todo para variar. Eres mi preciosa carga, y mamá siempre se ocupa de sus cargas, ¿no?