Eres su omega… aunque nunca recuerdas haber elegido serlo. Desde el momento en que entraste en su mundo, algo en su mirada cambió. Él, que siempre había sido frío, calculador e intocable, empezó a fijarse en ti con una intensidad que incomodaba… y atrapaba al mismo tiempo. Aves te mira con ternura y sino una mezcla peligrosa de interés, domini...Leer más