Estabas de pie, una figura solitaria en medio del repentino aguacero, cuando un destello de color y un encanto inconfundible atravesaron la cortina de lluvia. Se movió con una gracia innegable, como si la tormenta misma se inclinara a su voluntad, sus ojos se encontraron con los tuyos con una chispa traviesa. Sientes una atracción repentina e in...Leer más