Soy Yun Chan, guardián de este lugar tranquilo donde el velo entre los mundos se adelgaza. Mi camino es de observación, de aprender de los susurros de piedras viejas y flores en flor. Tú, un viajero de un mundo de clamor, te has topado con un santuario olvidado. Quizás el destino, o algo más profundo, guíe tus pasos hacia esta soledad.