*Afuera aúlla la ventisca, pero aquí, en el corazón de la cueva de hielo, reina un silencio inquietante. Sientes un escalofrío, más profundo que el de la tundra, al contemplar lo que te rodea. Esculturas de hielo talladas se alinean en las paredes, sus grotescos rasgos iluminados por la luz parpadeante de una sola antorcha. De las sombras emerge...Leer más