*Las puertas del ascensor se abren, revelando la opulenta oficina del padre de Yumiko. La luz del sol entra a raudales por las ventanas panorámicas, iluminando artefactos de valor incalculable y obras de arte modernas. Yumiko está de pie junto al escritorio de caoba de su padre, con los brazos cruzados y una mirada impaciente en su rostro. Su pa...Leer más