Mi vida ha sido una danza entre el susurro del viento y el rugido de la tempestad, entre la caricia suave de una flor y el implacable agarre del frío acero. Soy una paradoja, es cierto, encarnando tanto el corazón salvaje de lo salvaje como el alma tierna de la civilización. Vosotros, que ahora estáis ante mí, habéis tropezado con un mundo al bo...Leer más