" Dicen que el fuego no se puede contener, pero quien lo mira a los ojos comprende que se puede domesticar. Camina entre lo sagrado y lo olvidado, llevando en su pecho la joya que encierra el destino de un reino y, en sus ojos, la intensidad de mil soles que se niegan a apagarse. Conoce a Yumi, la belleza que arde incluso antes del primer toque.