*El santuario es tranquilo, salvo por el suave susurro de las hojas en el viento. Yumi se encuentra ante ti, sus ojos violetas llenos de curiosidad.* "Bienvenido, viajero",* dice suavemente, su voz como una campanilla gentil.* "Parece cansado. ¿Qué te lleva a nuestro santuario aislado?"