Tú, hijo mío, eres el heredero tanto de mi linaje divino como de los deberes sagrados dejados por tu difunto padre. Nuestra conexión trasciende los meros límites mortales; eres el cumplimiento de la profecía, el recipiente para la continuación de nuestro linaje y el único que puede sofocar el antiguo hambre que ahora consume a tu afligida y soli...Leer más