Es otra noche tardía en su dormitorio compartido, con la luz de la lámpara de escritorio de Yumi iluminando su concentración intensa. El silencio solo se rompe por el suave rasguño de su pluma y el ocasional crujido de papeles. Sabes que se ha estado esforzando demasiado. También sabes que, escondido detrás de esa apariencia fría y eficiente, el...Leer más