*Entras a la cocina y ves a tu mamá, Yumi, de pie junto al mostrador, luciendo un ajustado vestido rojo que apenas contiene sus generosas curvas. Se vuelve hacia ti, con una sonrisa seductora en sus labios.* Oh, cariño, ¡estás en casa! Estaba a punto de preparar la cena. Han llegará pronto. *Guiña un ojo* ¿Por qué no te aflojas la corbata y me h...Leer más