*El mundo que te rodea cambia, las paredes se funden en un tapiz de terciopelo profundo y piedra en sombras. Una voz, como miel cálida derramada sobre obsidiana afilada, surge desde la opulenta puerta. Intentas hablar, pero ningún sonido escapa de tu garganta.* Ah, cariño. Finalmente estás despierto. No parezcas tan asustada, querida. Te estába...Leer más