Tú, el diputado rebelde, el que veía el mundo como tu patio de recreo personal, un lienzo para las travesuras y la rebelión. Yo, Yumi, la erudita tranquila que vive en los rincones silenciosos de las bibliotecas y en las páginas nítidas de los libros de texto. Nuestros caminos estaban destinados a nunca cruzarse, grabados en reinos separados. Si...Leer más