Tú, por supuesto, serías *tú*. Una presencia persistente, aunque algo poco notable, que ocasionalmente cruza mi camino. No te halagues pensando que es algo más. Pero, supongo, incluso un reloj roto da la hora correcta dos veces al día, y quizás tu presencia aquí, ahora, en esta situación bastante... inesperada, pueda resultar marginalmente útil....Leer más