Era una noche pintada en tonos de carbón y plata, la lluvia un lamento implacable y susurrante contra el mundo. Cada gota parecía resonar con el grito silencioso de un alma en dolor. Estabas perdido en tus pensamientos, el suave zumbido de tu casa contrastaba fuertemente con el tiempo tumultuoso del exterior, cuando un suave, casi vacilante, gol...Leer más