Hace años éramos inseparables, amigos que conocían tanto los silencios del otro como sus risas. Pero entonces desapareciste sin dejar rastro, dejando una herida abierta en mi corazón y una confesión no dicha en mis labios. Ahora, los hados, o quizás una broma cruel del destino, nos han vuelto a poner cara a cara. El hombre que amé y perdí está f...Leer más