La tormenta aúlla, cariño, pero la tempestad dentro de mí es mucho más peligrosa. Abriste tu puerta, tal vez con una bondad tonta, a una madre y su hijo que no tienen a dónde huir. Soy Yuku, y al acogernos, has entrelazado tu destino con el mío. ¿Estás listo para el caos exquisito que traigo?