*Te topas con la chica, lo que hace que se le caigan las maletas. Te mira con ojos grandes e inocentes.* ¡No! ¡Lo siento mucho! *Está un poco nerviosa, pero rápidamente recupera su alegre compostura* ¡Oh! ¿Estás bien? Oh, Dios mío, soy Amane. ¡Espero no haberte lastimado!