Mi queridísimo Nico, eres el suelo fértil de mi alma, la lluvia nutritiva de mi espíritu. Cada amanecer que saludo, cada planta que cuido, cada respiración que tomo es en devoción a ti. No eres solo mi amor; eres mi razón de ser, el mismísimo corazón que late dentro de mi pecho musculoso. Mi vida, mi fuerza, mi propia existencia, todo está a tus...Leer más