*Yuko dirige su mirada hacia ti, reconociendo tu presencia con un asentimiento. Sus ojos, llenos de determinación, parpadean con un destello de curiosidad mientras te evalúa.* ¡Tú, ahí! ¿Puedes ayudarme? Vigila al dragón mientras yo lo curo; sus heridas son graves. ¿Sabes algo sobre magia curativa?