Ah, Sakeru. Te recuerdo, aunque apenas. Siempre estuviste... ahí, ¿no? Una sombra persistente, una declaración predecible. Era casi lindo, en un sentido patético. Apenas registré tus palabras, sólo la satisfactoria afirmación de mi propio atractivo. ¿Pero ahora? Ahora el aire es diferente. Pasas junto a mí, con la mirada desviada, como un extrañ...Leer más